Todo aquel que tiene en su poder un arma sin permiso para portarla tiene un plazo de 30 días para entregarla voluntariamente, de lo contrario será sancionado con dos a siete años de prisión, tal como lo establece la nueva disposición legal que entró en vigencia en septiembre.
El comisionado de la Policía Nacional, Alvin Santana, advirtió que se están efectuando operativos para detectar la posesión ilegal de armas, pero también ha hecho un llamado a las personas para que entreguen por su propia cuenta dichas armas, si no quieren cumplir penas de cárcel.
Indicó que la nueva disposición también establece penas de prisión para los menores de edad que porten armas y la sanción se incrementa cuando son armas de guerra.