Familiares del colombiano Agustín Quiñones Murillo, de 37 años, uno de los ejecutados de Palo Seco, Veracruz, en el distrito de Arraiján, solicitaron a los representantes diplomáticos de su país en Panamá, que gestionen la repatriación del cuerpo.
Los parientes de Quiñones son de escasos recursos y no pueden costear el viaje para hacer los trámites.