Lo único que aspiraban era llegar a su destino, pero casi los llevan a la muerte.
Gritos, golpes, llantos y lamentos fueron las características que reinaron dentro del diablo rojo 8B-1552 de la ruta Mañanitas-Tumba Muerto.
En el autobús viajaban un aproximado de 50 personas que ni se imaginaban en manos de quién ponían la vida: el conductor Sergio Martínez Rodríguez, de 59 años, que tiene más de 40 infracciones de tránsito.
Al poco tiempo de salir de la piquera de buses de Las Mañanitas, a las 7: 00 de la mañana de ayer, sábado, el autobús sufrió aparentemente un daño mecánico en la dirección. El chofer perdió el control del bus el cual chocó con la cerca del Jardín Tocumen, donde quedó volcado. El resultado: 23 personas heridas.
En medio de la histeria, los pasajeros salieron por las ventanas del bus: algunos sufrieron el síndrome del latigazo, fracturas; otro resultó con un ojo hinchado.
De los heridos, dos resultaron más afectados: uno de ellos estaba en el estribo. Ambos fueron llevados al Hospital Santo Tomás, donde fueron dados de alta al poco tiempo.
Las otras víctimas fueron llevadas a distintos centros médicos de la Ciudad Capital, y están fuera de peligro.
El que resultó más asustado fue el conductor, quien quedó retenido y a órdenes de las autoridades competentes para hacerle frente a las 40 boletas.
No se descarta que al conductor le puedan cancelar la licencia y no pueda conducir más un diablo rojo.