Hace pocos días salió por televisión un perro chorrerano. El flaco animal aullaba con mucho miedo dentro de una jaula y sostenía una mirada de pánico y abandono que partía el alma!.
No saben los periodistas que acudieron al "zoológico" de la organización Ferial de La Chorrera, como estremeció a la nación esa noticia que le dio la vuelta al mundo. Los ojos temerosos del animalito y su dolorosa letanía de pavor hicieron más aterradora la escena, cuando el parte noticioso leído con estupor, dejó percibir que en la feria se engordaban los perros traídos de la calle, para tirarlos a tres leonas africanas cuidadas con mucho celo por el patronato.
Conociendo que en Distritos dormitorios como el de la meseta chorrerana, muchas personas si desayunan no almuerzan, me preocupé pensando que de los escasos cuatro millones de dólares del presupuesto municipal, había respaldo financiero para la dieta carnívora de esas fieras del Terengeti., ¡Pero no!, el patronato compra con su plata carne fresca en el abattoir y los perros enclenques que supuestamente estaban cebándose, no eran para que las leonas quebrantaran sus huesos ni desgarraran sus cartílagos, si no para cuidar las aves exóticas y los ñeques durante las noches.
Que tal si, celebridades del "jet set" de los comebollos, que forman parte del patronato, además de encariñarse con los animales extranjeros, se dan cuenta que La Chorrera no escapa con sus 100,000 habitantes del descuido con la población infantil del país. ¿Será que murieron todos los "arcontes del chorro"?, y por eso faltan patronatos para la nutrición y el aprendizaje en ese pueblo, que atiendan a los niños pobres a tiempo!., ya que el 80% del desarrollo cerebral tiene lugar antes de los 3 años de edad.
Si las leonas africanas de la feria están galanas y previstas de los mejores veterinarios, por qué no apiadarse de los niños pobres del "trapichito", de manera que puedan interpretar cuando grandes, con mucha más inteligencia y preparación, el grandioso mensaje del aullido de un perro chorrerano.