El incremento de los actos delictivos en la provincia de Veraguas es un tema que sigue acaparando la atención de los diversos grupos sociales en este sector del país, y los mismos tienen tentáculos hasta en las comunidades apartadas.
Recientemente se realizó una reunión entre diversos representantes de barriadas, asociaciones, jefes de instituciones y la comunidad santiagueña, con miembros destacados de la Policía Nacional, del Ministerio Público y otros, con el fin de buscar alternativas que sirvan a hacerle frente a la ola delincuencial en esta provincia.
El subcomisionado Emiros Rivas, jefe de la Zona de Policía de Veraguas, y Marieta Díaz, nuevamente coordinadora de los Programas de Vecinos Vigilantes, intentan reorganizar este método que en otrora dio efectivos resultados en contra de la delincuencia en todo el país.
La delincuencia está tocando las puertas de nuestros hogares, no solo en la capital sino también en el interior de nuestro país, con robos a mano armada, tiroteos entre pandillas, robos planificados a comerciantes, atracos, homicidios, lesiones personales, privación de la libertad, entre otros delitos que jamás se habían dado en nuestras comunidades.
Citamos como ejemplo la zozobra y el temor que viven algunos de los pobladores del distrito de Cañazas, igual que los comerciantes, trabajadores, transportistas y camioneros de repartos, quienes ya no se atreven a salir para no ser blanco de los asaltantes que los acechan para robarles o hurtarles, lo que tengan de valor.
Catalina González, residente en el distrito de Cañazas, dio a conocer que los comerciantes asiáticos han sido asaltados entre tres y cuatro veces cada uno, dejándoles cuantiosas pérdidas a sus negocios y temor a perder sus vidas. El problema se va más allá, por que en estos hechos posiblemente haya conexiones de personas que viven aquí con delincuentes de afuera.
No hay que tapar el sol con los dedos de las manos, pero una de las necesidades prioritarias en la zona de Policía de Veraguas, es la falta de unidades policiales en las áreas o distritos y en la misma capital veragüense, para redoblar la vigilancia en las áreas donde algunos delincuentes se creen los más vivos.
El pie de fuerza asignado a Veraguas no es suficiente en algunos de los distritos, los que ya necesitan que sean reforzados con unidades para mantener la vigilancia permanente en estas áreas las 24 horas del día, igual que en la ciudad de Santiago, donde se tienen indicativos de que la delincuencia se está desplazando para cometer sus actos.