Más de la mitad de los electores panameños no concurrió a las urnas para emitir su voto en el referéndum sobre la ampliación del Canal. ¿Apatía, desconfianza en los políticos, irresponsabilidad ciudadana?. Se pueden analizar diversas causas, pero la realidad es que es preocupante el nivel de abstencionismo en los comicios del domingo.
Hubo una campaña millonaria por parte del oficialismo. Los promotores del "No" -sin contar con el mismo acceso a los medios- recurrieron a la agitación en las calles. Aún así la gente no acudió en masa a votar.
Aparte de eso, el referéndum se desarrolló sin mayores sobresaltos. Tratar alegar fraude no se compagina con la realidad.
Aprobado el tema de la ampliación del Canal, corresponde ahora a la sociedad mantenerse vigilante, para que se cumplan los aspectos contemplados en el proyecto sobre la construcción del Tercer Juego de Esclusas y no se produzca la "gran estafa" que tanto advierten los grupos adversos a esa iniciativa.
Así mismo se hace necesario establecer los parámetros para que la riqueza que supuestamente debe generar la ampliación de la vía acuática, también llegue a esa población que no se percibe ningún beneficio del principal recurso de la Nación.
La promesa del Plan de Desarrollo con los excedentes que se esperan del Canal no puede quedar en letra muerta y debe haber un compromiso de los políticos y la sociedad civil, de ejecutar las acciones que se aprueben.
No nos engañemos, no se puede avanzar si no nos modernizamos, pero hay que estar consciente de que el pueblo también quiere modernizar su bolsillo para salir de la pobreza en que ha estado casi por siglo. Aprochemos la coyuntura y salgamos adelante.