Cuando conocí a Valeria*, ella atravesaba por una profunda depresión debido que había cometido pecado de fornicación, adulterio, lujuria y otros más que según ella le hacían sentirse de lo peor y con una profunda vergüenza que le impedía siquiera intentar pedir perdón a Dios.
Fue necesario mostrarle de nueva cuenta la misericordia y el amor de Dios para con ella, de manera tal, que una vez que tuvo el valor de pedir perdón a Dios.
Rogelio*, al igual que Val, estaba desecho cuando lo conocí, él había sostenido relaciones extramaritales con varias mujeres, hasta que fue descubierto por su esposa e hijos.
Ha transcurrido poco más de año desde aquellos eventos, durante este tiempo tanto Val como Rogelio, se reincorporaron a sus actividades en sus respectivas Iglesias y han sido fieles sin embargo…
Valeria, me manifiesta que tiene deseos de pecar, refiere que "necesita" el deleite que el pecado (que la derribó) le genera, y está luchando para no caer, aunque de lo más profundo de su corazón siente necesidad de volverlo a hacer…
A ti que pasas por esto quiero decirte que hay alguien que te dice: "vuélvelo a hacer, no te preocupes, lo necesitas, Dios te hizo así con esta necesidad, Dios comprende tu debilidad, Él te va a perdonar, anímate, disfrútalo, Dios te perdonará hasta 70 veces 7, hazlo ya" y cosas semejantes a esta. Ese que te dice todo esto es el diablo quien "...no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira" (Juan 8:48b). Es Satanás el que te habla al oído y promueve en ti ideas y pensamientos que lesionan tu vida social y familiar y quien trata de romper tu comunión con Dios.