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El proyecto de ley viene a llenar un vacío en materia de la legislación panameña  |
Cada intervención quirúrgica o cada proceso terapéutico debe contar con la aprobación del paciente, de tal manera que no solamente, éste al suministrar su consentimiento, sepa los beneficios y de los riesgos que podría recibir de ellos, sino que también el propio médico tenga la tranquilidad de que a la persona que atiende no va a demandarlo, basándose en que desconocía los peligros de la operación o del tratamiento aplicado.
Dicha disposición está contemplada en el proyecto de ley "que regula los derechos y obligaciones de los pacientes, en materia de información y de decisión libre e informada", que ayer aprobó en tercer debate la Asamblea Legislativa.
La propuesta presentada por la legisladora Teresita de Arias, igualmente no incluye la práctica de la eutanasia, como método de acabar el sufrimiento físico de la persona que padece una enfermedad de carácter terminal. En este sentido, el director del Oncológico Nacional, Juan Pablo Barés, dijo que toda persona tiene el derecho a morir dignamente.
El proyecto de ley, según su espíritu, viene a llenar un vacío en materia de la legislación panameña sobre el derecho que tienen los pacientes a la información sobre su propia salud, porque a juicio de muchos pacientes debido a la falta de un marco legal, no se cumplen con los requisitos mínimos de saber cuál es el diagnóstico de la enfermedad y cuáles son los riesgos y beneficios de un procedimiento.
En el caso de los impedidos discapacitados o de las personas que se encuentran en estado comatoso, la iniciativa establece cuáles son las garantías que se deben de dar para que el representante legal o la persona unida por un vínculo familiar o de hecho decida junto a su médico cuál es el mejor uso de acción. |