Fernando Alonso (Renault), que ayer se proclamó campeón del mundo de Fórmula Uno, el más joven de la historia, ha terminado con el reinado del alemán Michael Schumacher (Ferrari), siete títulos, los cinco últimos de manera consecutiva.
Alonso, en la segunda oportunidad que ha tenido, la primera fue hace dos semanas en el circuito de Spa-Francorchamps, en el que debutó Michael Schumacher al volante de un Jordan Ford en 1991 y en el que el pasado año logró su séptimo entorchado, no ha dejado pasar la ocasión y con su tercer puesto en el Gran Premio de Brasil.
La importancia del título este año, como los anteriores, era doble, no sólo se trataba de ser el mejor, sino de terminar con el reinado del alemán y así Fernando Alonso en una entrevista concedida a la Agencia EFE en Australia, antes de comenzar el mundial, decía: "El ganar un mundial siempre tiene un plus cuando está Michael Schumacher en la pista, el año pasado ya era importante y hace dos también. Para ganar a Michael no importa si lleva seis o cinco o tres títulos del mundo consecutivos, hay que poner todo para hacerlo".
De lo que no cabe duda es que Fernando Alonso ha puesto todo para conseguir el título, agresivo al principio de la temporada cuando su coche era superior, lo que le permitió conseguir una buena ventaja, y luego cuando los McLaren-Mercedes se mostraron claramente superiores a partir del Gran Premio de San Marino, corriendo con la cabeza, para de forma inteligente administrar su ventaja.
DATO
Fernando Alonso de 24 años, un mes y 27 días, se convirtió en el campeón del mundo más joven en los 55 años de historia de la Fórmula Uno.