El director de la Policía Nacional, Rolando Mirones, planteó la inconveniencia de continuar recargando a la ciudadanía con la responsabilidad de asumir la vigilancia de las comunidades y barriadas, a través del programa "Vecinos Vigilantes".
Mirones dejó claro que no está en contra del programa ni que piense eliminarlo, sino que consideró peligroso que la ciudadanía pretenda asumir labores que le competen a las unidades de la policía por su preparación y entrenamiento contra la criminalidad.
"Vecinos vigilantes es el resultado de la ausencia de presencia policial en las calles y como no está la policía entonces tenemos que recurrir a la población", dijo.
A criterio de Mirones, es "inadmisible" continuar aceptando esta asistencia como parte de la solución al problema de inseguridad, porque sencillamente el ciudadano no está entrenado para ser policía y arriesgar su vida frente a un delincuente.
"Sí, vecinos vigilantes se tiene que mantener, pero no puede ser se que se convierta en un traslado de la responsabilidad de la policía a los ciudadanos", aseveró.
El director de la Policía Nacional manifestó que no solo se trata de vecinos vigilantes, sino de transportistas y comerciantes vigilantes quienes no pueden pretender actuar como agentes policiales.
Indicó que logrará el financiamiento para equipar adecuadamente a las unidades e incrementar la presencia policial en las áreas inseguras.