Las 3, 000 reses que se encuentran en estado silvestre en el Parque Nacional Coiba, deben ser trasladadas para su sacrificio, a más tardar en diciembre del próximo año.
Eddy Arcia, de la dirección de Áreas protegidas y Vida Silvestre de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), señaló que las reses no causan ningún riesgo para la salud humana, pero no pueden ser utilizadas para la cría en tierra firme.
Agregó que las autoridades correspondientes tomarán los controles sanitarios que sean necesarios para que esta especie invasora reciba un manejo apropiado en los próximos 18 meses que garantice que los animales se encuentran libres de enfermedades antes de ser sacrificados.
El funcionario dio a conocer que próximamente se realizará una nueva licitación para adjudicar las reses, que serán vendidas a bajo costo, tomando en cuenta el embarque y traslado de los animales a tierra firme.