El obrero Guillermo Cortés murió ayer al golpearse la cabeza contra el pavimento. El hombre operaba una aplanadora, la cual procedía a estacionar en la calle sexta de Alcalde Díaz, pero la calle cedió y el equipo se fue a un barranco. Guillermo saltó y se salvó de perecer aplastado, pero el golpe en el cráneo le arrebató la vida.
Cortés, de 45 años y conocido como "Macaracas", tenía seis meses de laborar para la empresa J.E. Constructora.