Correr, jugar fútbol y hacer ejercicios aeróbicos podría reducir el riesgo de desarrollar cambios relacionados con el envejecimiento del cerebro.
Esta conclusión se desprende de un informe que determinó que los ejercicios ayudan al cerebro a mantener su plasticidad, es decir, su capacidad para cubrir una función si otra comienza a fallar con los años.
Quienes hacían ejercicio tres veces a la semana, durante al menos de 15 a 30 minutos por sesión, eran menos propensos a la enfermedad de Alzheimer,