El sistema bancario panameño presenta un bajo nivel de morosidad y las carteras hipotecarias son sumamente saludables en comparación con otros países, destacó Juan Barragán, vicepresidente de Créditos del Banco Continental.
Según refirió el bancario, esta "buena salud" se debe al sistema de descuento directo que impera en el sistema financiero panameño, lo cual elimina lo que se denomina morosidad ficticia y los pagos son más disciplinados.
El informe de la Asociación Bancaria sobre el comportamiento del crédito bancario durante el primer trimestre del 2006, destacó que el saldo en el sector privado registró un crecimiento de 1, 719 millones de dólares, el 13.7% con respecto al mismo periodo de 2005, alcanzando en total la cifra de 14, 254 millones.
FACTORES POSITIVOS
Barragán considera que las inversiones que se están proyectando para los próximos años le dará mucha más estabilidad y seguridad a la expansión del sistema financiero considerado el más importante de Latinoamérica.
"Entre otras causas que podrían impulsar las actividades financieras en Panamá se encuentran la modernización y la ampliación del Canal, y el turismo residencial, que está creando un circulante adicional en el mercado nacional", dijo.
Otros elementos que impulsarán esta actividad económica durante los próximos años y contribuirá a impulsar el desarrollo económico, serán los proyectos de saneamiento de la Bahía y la ampliación de los puertos.
¿DE DONDE PROVIENEN?
El financista también citó a inversionistas que, pese a vivir permanentemente en el extranjero, han decidido invertir en algunas naciones como Panamá por su estabilidad económica y monetaria. Estos empresarios tienen necesidades de todo tipo de productos bancarios y de servicios.
De acuerdo a Barragán, el mayor flujo de inversionistas proviene de Estados Unidos, Europa, Israel, Colombia, Venezuela, Argentina y China que vienen con experiencia y con capital para invertir y trasladar los negocios que hacen en sus países para instalarlos aquí.
Sin embargo, fue enfático en tener mucho cuidado con los especuladores que quieren acaparar el mercado de bienes raíces.
"El negocio de nosotros como institución bancaria, es netamente de financiación para la construcción de viviendas y no para fines comerciales. La banca debe ser agresiva con la financiación de viviendas porque en este sector el riesgo es menor que en el campo comercial", apuntó.