El día de morir es solamente uno y no hay cómo esquivarlo. Una leve llovizna caía sobre Alcalde Díaz y el reloj marcaba la hora del almuerzo, cuando el obrero Guillermo Cortés, conocido como "Macaraca", de 45 años, iba a estacionar la aplanadora que maneja para hacer la rehabilitación que se realiza en la calle sexta del sector.
Cortés, un obrero con varios años de experiencia, estaba manejando la aplanadora, pero muy a la orilla de un barranco, y cuando iba a estacionarse la tierra no aguantó el peso de la máquina y la aplanadora cayó en una quebrada.
El obrero para evitar morir aplastado, saltó de la máquina, pero su cabeza se golpeó con un pedazo de concreto que estaba a la orilla.
Al darse el incidente, sus compañeros de trabajo corrieron para auxiliarlo, y según una moradora del área que conversó con "Crítica", cuando lo sacaron de la quebrada el obrero aún respiraba, pero a los pocos minutos falleció.
"Cuando se dio el hecho, yo estaba viendo al obrero por la ventana y observé cuando saltó, sus compañeros corrieron de inmediato, sin embargo, la quebrada quedó llena de hojas y de basura", sostuvo la testigo.
"Ellos pensaron que el cuerpo de su compañero había sido aplastado por la máquina, pero a los pocos minutos encontraron el cuerpo en una esquina. Mientras la aplanadora estaba en el centro de la quebrada", agregó la señora.
Cortés tenía 6 meses de estar trabajando para la empresa J.E. Constructora, que fue contratada por el Ministerio de Obras Públicas para la rehabilitación de calles en el corregimiento de Alcalde Díaz.
Por su parte, Luis Ramos, representante de la constructora, manifestó que el accidente laboral se produjo porque la máquina se deslizó hacia el barranco y cuando el obrero saltó, se dio un golpe fatal.
ACCIDENTES LABORALES
El representante de la constructora aseguró que la máquina estaba en perfecto estado y contaba con barandas de seguridad.
Este año han perdido la vida varios obreros.