Los componentes básicos de una imagen de éxito son: cómo me veo, cómo hablo, cómo escucho y cómo observo. Es decir, que estos factores son fundamentales para abrir los canales de comunicación o para cerrarlos, asegura la asesora de imagen Tania Hayman.
PRACTICA Y MODERNA
Para verse elegante no se necesita invertir mucho dinero, sólo tiene que ser práctica y saber elegir las prendas de vestir. Lo ideal es tener piezas básicas en su armario.
Las clásicas blusas en colores pasteles o neutros como el blanco o negro.
Un juego de saco con pantalón o falda en tonos negros, azul o chocolate.
El top es ideal para usar con juego de sacos de pantalón o falda para ir a trabajar.
EN LA OFICINA
El vestuario ideal para ir a la oficina es el de dos piezas. Utilice colores neutros como el blanco, negro, azul marino, beige, tonos pasteles y los tierra sobre todo si el trabajo es diurno.
Camisas con cortes masculino, pero ceñidas a la cintura las pueden combinar con un buen pantalón.
Las faldas en el ambiente laboral no deben ser cortas. Para una mujer que se considera moderna y elegante lo más recomendado son las faldas a la mitad de la rodilla a tres dedos abajo de la rodilla.
El corte sastre para los pantalones en el ambiente laboral es el más indicado, (tomando en cuenta la proporción de la figura).
Los trajes estampados dan un toque más informal y alegre, y también son muy elegantes; no abuse de las tonalidades o colores excesivamente llamativos.
Las blusas se recomienda que sean de un color más claro, lisas o estampadas. Evite que sean muy ajustadas o escotadas.
MENOS ES MAS
Así como los accesorios realzan tu personalidad y te individualizan ante las demás personas, también pueden destruir tu look; es por ello que hay que tener cuidado, explica Tania Hayman. Para asistir al trabajo prefiera los accesorios sencillos y evite las pulseras que hagan mucho ruido. Un collar y aretes de perlas; así como unas buenas argollas, carteras en tonos neutros y unos calzados de punta fina nunca te deben faltar en tu armario.