Siempre el tema de los cines me ha fascinado, ya que tenemos recuerdos muy agradables, por ejemplo muchos de nosotros recibimos nuestro primer beso en un cine. En algunas ocasiones hemos conversado con amigos de la infancia, de los incidentes que cada uno de nosotros tuvo en los cines de la época.
Quién no recuerda cuando los cines abrían sus puertas a las diez de la mañana y ver a personas entrar a dichos cines a esa hora y no salían hasta que el cine cerraba, que era aproximadamente como a las diez de la noche. Allí almorzaban y cenaban, ya que en las refresquerías se vendían hojaldres, carne frita, patacones, yuca frita, empanadas, chichas, chicheme, tortillas, a bajo precios.
Una de las travesuras más comunes de los muchachos de la época, era hacer una colecta entre todos y de esta manera reunir el dinero para que uno de los compañeros entrara al cine y ya adentro abría una de las puertas de emergencia y por allí entraban todos y nos acomodábamos tranquilamente a ver la función. Otra estrategia era la de "pedir permiso para buscar a un pariente" para así quedarnos a ver la película, en ocasiones pasamos vergüenza cuando el "alumbrador" con su linterna y con cara de pocos amigos, nos ponía la luz en la cara y nos obligaba a salir de la sala, mientras nos insultaba por haberle engañado. Los cines fueron parte de nuestra vida de niño y adolescente, ya que en la niñez las películas Blanca Nieves y los Siete Enanitos, Fantasía, Bamby, La Cenicienta, y en la adolescencia Superman, Capitán Maravilla, El Fantasma, Los Peligros de Nyoka, La Araña, El Avispón Verde, La Sombra, Red Ryder, todas películas de aventuras, que se pasaban en dos y tres episodios semanales. Voy a irme la otra semana con el mismo tema, pero será, los nombres de esos cines de nuestra época.