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Zimbabwe, uno de los países más asolados en el mundo por la epidemia del SIDA, aprobó una legislación muy severa contra la criminalidad sexual en la que se prevén penas de hasta 20 años de cárcel para toda persona que transmita en forma deliberada la enfermedad ya sea dentro o fuera de la institución matrimonial.
La nueva legislación fue firmada recientemente por el presidente Robert Mugabe. En ella se incrimina también la violación entre cónyuges y se refuerza la protección de los enfermos mentales contra las agresiones sexuales.
En lo que respecta a la transmisión voluntaria del SIDA, la ley estipula que "toda persona que se sabe infectada y actúa en forma intencional o permite actuar en forma intencional sabiendo que infectará a la otra persona, será reconocida culpable sea o no casada". La ley considera también que toda relación sexual no consentida entre marido y mujer se relaciona con una violación. |