Los resultados del sufragio anticipado de los convencionales Panameñista, señalan a Juan Carlos Varela, como el nuevo presidente del principal colectivo opositor. El virtual presidente de las huestes seguidoras del arnulfismo alcanzó el 66% de los votos de los 1, 345 convencionales contra 32 por ciento de Marco Ameglio, quien buscaba la reelección.
La convención de hoy en Santiago será para cumplir los requisitos formales, pero a partir de ahora el nuevo liderazgo del Panameñismo debe articular una auténtica oposición. El país requiere de una fuerza opositora que ejerza su papel de vigilante ante la acción del gobierno.
La victoria amplia de Varela no debe servir para aplastar al adversario interno. Los dirigentes con visión se empinan sobre esas pequeñeces y fomentan la democracia partidaria, donde todas las corrientes puedan exponer sus puntos de vista.
La realidad es que el gobierno hasta ahora no ha enfrentado una verdadera oposición. Algunos diputados se cambian de un bando a otro, pensando más que en el bien del país en su conveniencia personal.
Los panameñistas deben jugar su papel y modernizar a su partido para demostrarle a los votantes que tendrán un mejor desempeño en caso de ser favorecidos por el voto popular en los comicios del año 2009 y así poder olvidar la aplastante derrota sufrida en el 2004.
Los dirigentes panameñistas deben aguzar su visión política y renovarse de lo contrario corren el riesgo de desaparecer frente a las fuerzas políticas emergentes.
Desde ya deben iniciar sus esfuerzos por ganarse el apoyo popular articulando con anticipación planes de gobierno y propuestas, para que cuando se llegue al gobierno no se recurra a la improvisación propia de los políticos que no tienen visión de futuro.