Que triste se quedan los muertos en San Miguelito, más cuando no pueden ser enterrados dentro de las tierras que lo vieron nacer.
Hoy cuando San Miguelito cumple 36 años de vida como distrito, todavía queda por saldar una deuda social: poseer un cementerio municipal donde puedan sepultar a su gente.
Desde su formación inicial como distrito especial, son muchas las voces que claman y exigen la construcción de un camposanto, y una de esas es la Asociación de Padres Fundadores de San Miguelito.
Los Padres Fundadores, como organización, ha ido de la mano con las autoridades municipales de turno en busca de la solución de los problemas que aquejan a sus moradores; sin embargo, dentro de los corazones de estos caballeros y damas que integran el grupo, hay una gran aflicción que es el engaño de diferentes gobiernos, quienes se comprometen a ejecutar la obra, convirtiéndose al final del camino en promesas incumplidas.
Julián Villar, fiscal de la agrupación y representante de la junta comunitaria, como se maneja el distrito antes de 1970, manifestó que -a pesar de que existe una donación de unas cuantas hectáreas de terreno en áreas revertidas- nadie ha sido capaz de entregárselas al Alcalde y decir: "Tenga, aquí están las tierras para que construyan el cementerio". De allí en adelante la historia podría cambiar.
En una última reflexión, Villar manifestó que es penoso ver cómo las viejas generaciones nos estamos muriendo y tenemos que ser enterrados en tierras lejanas.
Deben hacer justicia y ayudarnos a tener nuestro cementerio.