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Foto del niño asesinado quien fue descrito como un muchacho estudioso y con ganas de triunfar en la vida.  |
"¿Qué me miras? ¿Quieres que te mate?".
Eso fue lo que dijo el homicida apuntando al menor Juan Antonio Ríos Sánchez, de 13 años, que sólo pasaba frente a un autobús abandonado entre un pasadizo de la "Barriada Génesis", en Puerto Escondido, Colón.
El niño, asustado, que minutos antes había pedido el permiso a su madre para jugar con sus amigos, le dijo a su homicida que por favor bajara el arma. "No juegue con eso, por favor", alcanzó a decir, pero cuando dio la espalda, recibió el impacto que le cegó la vida el pasado viernes 25 de julio.
EL ASESINO
En las investigaciones se conoció que el criminal que se llama Amhed, trabajaba como mesero en un bar de la ciudad de Colón, y "debió estar drogado".
El sujeto se mantiene prófugo, sin embargo, está retenido el dueño del arma que utilizó el matón.
LA VICTIMA
"Juancito", como todos conocían a la víctima, vivía frente a la barriada donde se cometió el crimen, en el Residencial 16 de Junio. Era el hijo menor -y único varón de siete hermanos- de una familia trabajadora: los esposos Maclodia y Juan Ríos que tienen muchos años de residir en ese sitio.
Nery Ríos, hermana mayor de "Juancito", recordó con dolor cómo su hermanito tenía deseos de divertirse en "Decameron". "Era un buen niño... estudiaba en el Colegio Episcopal de Cristo. Toda su primaria, desde kinder hasta VI, la hizo en la Academia Santa María", dijo.
No era un niño de problemas. A Juan le gustaba el fútbol y siempre quería compartir con sus amiguitos, pero debía pedir permiso a su madre para hacerlo.
"Era un hermanito consentido, como el rey porque era el más pequeño", dijeron todas sus hermanas que lloran su partida forzada por la violencia de su asesino.
Juan era un niño con muchos deseos de triunfar, por eso estudiaba para salir adelante, quería aprovechar las vacaciones para divertirse con sus amigos.
El padre del menor, Juan Ríos, quien se dedica al transporte de colegiales desde hace cinco años, comentó que su hijo era un niño de casa, "pero también tenía derecho a jugar con sus amiguitos, y salió fue a eso".
Pidió a los jóvenes que se aparten de las drogas, porque se dijo que el sujeto que mató a "Juancito" estaba bajo los efectos de las sustancias ilícitas.
Toda la comunidad de Puerto Escondido que lo vio crecer como un niño sano, exige que el peso de la Ley caiga sobre el sujeto asesino plenamente identificado, porque la víctima pudo ser otros de los niños. "Juancito" cayó muerto, pero esperan que su criminal caiga en las fuerzas de la justicia con todo el peso de la Ley. |