"Es necesario asegurar el futuro del folclor" esas son las palabras del profesor Gino Isaac Herrera para referirse a la necesidad de que los niños aprendan y cultiven la música típica en Panamá.
Con más de 20 años al frente del grupo Proyecciones Ritmos y Tradiciones, el especialista asegura que no existe niño sordo. "Tengo niños de hasta año y medio que saben marcar y hasta zapatear", afirma. Aunque asegura que los niños de 3 años y medio están maduros para empezar a tomar las clases de manera más profesional.
Además de aprender de la cultura panameña los niños desarrollan habilidades mentales al memorizar ritmos, cambios de tonos y coreografías. Los ritmos santeños como el tamborito son los más utilizados, pero actualmente se inclina por la cumbia chorrerana, la daneza y los ritmos darienitas.
Para el especialista, el problema más grande es trabajar con niños en el trato con sus padres, pues cada progenitor busca que su hijo figure, por lo que hay que conversar con ellos para no crear peleas, envidias o recelos en los padres que afecten a los niños.
Para obtener resultados óptimos, las prácticas se deben realizar 3 veces a la semana, y el niño debe, además del baile, participar en otras actividades como el deporte.