Sembrar plantones de mangle no es una tarea fácil, especialmente por lo difícil que es movilizarse entre la lama y el candente sol de la costa. El esfuerzo a realizar es grande, aunque la recompensa según los grupos de trabajo en el poblado de Espavé de Chame, está en recuperar el manglar para el futuro.
Se necesitan botas aunque algunos prefieren trabajar descalzos, la cabeza y parte del rostro cubiertos, para evitar quemarse, se deben sembrar la mayor cantidad de plantones aprovechando el ciclo de las mareas.
Los plantones son cargados en sacos y quienes siembran, colocan cierta cantidad el suéter para ganar tiempo.
Algunos resultados preliminares en el monitoreo de las parcelas de crecimiento del Programa de Repoblación, que ejecuta el Proyecto de Manglares de ANAM - OIMT, reflejan en Monte Oscuro, con una superficie repoblada de 245.10 ha, se obtuvo el 72.2 % de sobrevivencia, distribuido de la siguiente manera por especie: Rhizophora racemosa, (68%), R. mangle (78.8%).
Para la zona de Sajalice, con una superficie repoblada de 148 ha, se obtuvo un 83.3 % de sobrevivencia, distribuido por especie de la siguiente manera: Rhizophora racemosa,