Franklin sudada y temblaba. Se quitó la camisa. Se doblaba de un fuerte dolor en el estómago. No tenía fuerza ni para gritar ayuda. Como pudo a la 3:51 p.m. marcó el celular del segundo en mando de la Sensitiva, Keneth Brown y en voz baja le dijo que se sentía mal. Brown lo encontró tirado en el piso y que lo llevaran al hospital. Junto al detective Agustín Rodas lo cargan y se dirigen a la Hospital Nacional.
Rodas recuerda que Brewster "no podía ni hablar. Sólo se quejaba. Se retorcía y lloraba del dolor". A las 4:00 p.m. llegaron al nosocomio ubicado en la avenida Perú.
El 19 de julio, Franklin Brewster dejó de respirar. La necropsia reveló que la muerte fue producto de una intoxicación por órganos fosforados, que no son más que plaguicidas o pesticidas.
La Fiscalía Auxiliar -con base en un informe médico- resalta que los efectos de los órganos-fosforados en el cuerpo humano se producen en un lapso de entre 5 a 30 minutos, período que encaja entre la hora en que el inspector retorna a su oficina e ingiere sus alimentos y cuando comienza a sentirse mal.