En el muelle de Diablo, Ancón, 66 personas (entre ellos, 16 menores de 18 años) fueron retenidas por la Policía durante operativos en el fin de semana.
Ese operativo surgió ante denuncias de actos violentos en el lugar, por los enfrentamientos entre moradores de Curundú, que llegan a ese sitió para sacar hierros, cobres y otros materiales, aprovechándose de los trabajos de dragado que realiza la empresa Panamá Ports.
La tarde del sábado, el indígena Nando Bailarín, de 18 años, recibió un golpe en la cabeza con un hierro al protagonizar una riña con otro sujeto, con quien se diputaba la recolección del material.
Ese mismo día, allí fue retenido Ariel Hernández Peña, de 30 años, quien era requerido por la ley por un asunto de drogas.