EN SERBIA Bombas, terremotos y ahora inundaciones, ¿juicio divino?

Belgrado
AP
Las intensas lluvias caídas en Serbia han sido fuentes de nuevas dificultades y problemas para la atribulada zona balcánica: inundaciones que han obligado a muchos a evacuar sus hogares y han dejado a partes de la capital sin electricidad ni agua potable. Las tormentas de anoche perjudicaron el normal funcionamiento del tráfico ferroviario y carretero en toda Serbia. El viento hizo funcionar accidentalmente en un pueblo la sirena de alarma antiaérea y la gente corrió presa de pánico, creyendo que se reanudaban los bombardeos de la OTAN. Se informó de por lo menos una muerte, y de una decena de personas desaparecidas. Un sexagenario murió ahogado anoche en las aguas henchidas del río Lugomir, cuando trataba de poner a salvo su hato de ganado cerca de la población de Jagondina, a 100 kilómetros lanchas inflables motorizadas evacuaron a los residentes de varios edificios en el suburbio de Rakovica. El principal hospital de emergencias de la capital quedó invadido por las aguas y se pidió a la población llevar allí nada más que a los pacientes de mayor urgencia. Numerosos vecinos intentaron contener las aguas erigiendo muros de bolsas de arena. Un tren internacional que debía rodar de Belgrado a Sofía, Bulgaria, no pudo sobrepasar un suburbio de esta capital por estar las vías obstruidas. Las intensas lluvias continuaron cayendo hoy, quedando cortadas numerosas carreteras por deslizamientos de lodo. Varios tramos de ferrocarriles fueron destruidos. Las autoridades temían por la integridad de una represa sobre el río Gruza, cerca de Kraljevo a 120 kilómetros al sur de Belgrado. Las radioemisoras locales advirtieron a la población de la región del peligro de desmoronamiento de la represa por la presión del agua acumulada tras ella. En la ciudad central serbia de Kragujevac, las inundaciones interrumpieron el suministro de electricidad y contaminaron el suministro de agua potable y rayos caídos ocasionaron incendios.
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