Rebeldes lanzan ofensiva contra varias ciudades

Bogotá
REUTERS
Los rebeldes colombianos lanzaron el sábado una gran ofensiva contra por lo menos 15 poblaciones del país, en medio de versiones oficiales de que estarían preparándose para atacar capitales departamentales y tratar nuevamente de llegar a Bogotá, informaron las autoridades. Un portavoz del ejército indicó que por lo menos seis civiles y dos policías murieron y varias personas resultaron heridas en la ofensiva en todo el país, en la que los rebeldes bombardearon bancos, puentes e infraestructura de energía, bloquearon carreteras y asaltaron cuarteles de policía. El recrudecimiento de la violencia ocurrió menos de 48 horas después de fuertes enfrentamientos en las afueras de Bogotá, que causaron la muerte de 78 personas, casi la mitad de ellas miembros de una unidad de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que planeaban atacar la capital colombiana. Las FARC y el gobierno tienen previsto reanudar esta semana unas lentas conversaciones de paz sin negociar previamente un acuerdo de alto al fuego. Sin embargo, las negociaciones, encaminadas a poner fin al conflicto, que ha cobrado la vida de más de 35.000 personas en los últimos 10 años, se pospusieron hasta el 20 de julio, debido a lo que ambas partes calificaron de "problemas logísticos". "Tenemos problemas en 15 pueblos en este momento con asaltos y hostigamientos", dijo el general Francisco Pedraza, jefe de la séptima brigada del ejército, y quien coordina las operaciones de defensa. "Los subversivos pidieron una demora en las negociaciones de paz para poder cometer todos estos actos terroristas", agregó. Mientras se recrudecían los combates en todo el país, Antonio Serrano, gobernador del sureño departamento del Caquetá, dijo que las FARC podrían estar planeando atacar la capital departamental, Florencia. Las declaraciones del gobernador coincidieron con una advertencia de la policía de que los rebeldes estarían preparando nuevos ataques contra algunas zonas de Bogotá, después de un fracasado intento el jueves de llegar hasta vecindarios del sur de la capital colombiana. Las FARC y el menos nutrido Ejército de Liberación Nacional, que en conjunto cuentan con unos 20.000 combatientes rebeldes, en raras ocasiones lanzan asaltos a gran escala contra las capitales departamentales y prefieren atacar pueblos y aldeas en zonas rurales más remotas. El último ataque rebelde a Bogotá fue perpetrado en 1985 por el ya desaparecido M-19. La operación tuvo resultados desastrosos para el grupo guerrillero. Sin embargo, las FARC han visto crecer su poder militar con una serie de devastadoras victorias sobre el ejército en los últimos tres años. En comentarios a los periodistas en enero, el alto estratega militar de las FARC Jorge Briceño, alias el "Mono Jojoy", dijo que los rebeldes están en capacidad de atacar y ocupar centros regionales de tamaño regular, y citó específicamente Florencia y la ciudad oriental de Villavicencio. Briceño y otros jefes de las FARC han dicho que preferirían una solución negociada a su 30 años de levantamiento, pero están preparados para tomar el poder por la fuerza si fuera necesario para implantar un régimen socialista.
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