Perder a un ser querido es un dolor que sólo quien lo llega a sentir, puede describirlo, pero estar enterrando a uno y perder a otro asesinado, es peor.
Eso fue lo que ocurrió alrededor de las 2:45 de la tarde de ayer, lunes, en el Cementerio de Plaza Amador, ubicado en El Chorrillo.
Mario López Palacios, de 28 años, le brindaba el último adiós a quien en vida fue su suegra, cuando supuestamente 3 sujetos lo interceptaron dentro del cementerio de Plaza Amador y le propinaron 5 balazos casi a quema ropa.
A pesar de que un auto patrulla trasladó a López Palacios, lo más rápido posible, llegó sin vida al cuarto de urgencias del Hospital Santo Tomás, donde los galenos le dictaminaron la muerte a las 3:00 p.m.
Se conoció que una vez que terminaron las honras fúnebres, López se adelantó junto a un hijo para visitar la tumba de su hermano.
Una vez allí, 3 sujetos, entre ellos uno que fue identificado como "Fulín", le dispararon impactándolo en el abdomen, el tórax, el hombro, el codo (todos del lado derecho) y el que se presume fue el tiro mortal, que le entró por la oreja y le salió por la frente.
Consternados por lo sucedido, familiares y conocidos de López Palacios llegaron al Hospital Santo Tomás (HST) y tan pronto recibieron la fatal noticia, el dolor brotó de sus ojos, convertido en lágrimas.
La Dirección de Investigación Judicial (DIJ) se presentó a la Morgue del HST para iniciar las investigaciones en torno a ese nuevo hecho de sangre.
Paralelamente un operativo policial se realizaba en el área de El Chorrillo, ubicando dentro de las barracas un casquillo de un arma de fuego, y un suéter sudado, por lo que se presume que los agresores se cambiaron de ropa.
A pesar de los esfuerzos, no se capturó a nadie.
En lo que va del mes de julio, con esta son 8 las personas asesinadas.