Desempeñarse como agente de seguridad parece ser una forma fácil de ganarse la vida, pero en realidad es bastante peligroso.
La necesidad de algunas personas por obtener un arma para cometer ilícitos, pone a jóvenes como Javier Santamaría, de 24 años, en el ojo de la tormenta.
Santamaría fue recluido en la sala de urgencias del HST, a la 1:45 de la madrugada de ayer, lunes, luego de que varios sujetos lo golpearan en la cara para despojarlo del arma mientras custodiaba el mini súper El Palestino, en Villa Zaita, en Las Cumbres.