Cuatro docentes secuestrados por padres de familia de la comunidad Kanquintú, fueron liberados la madrugada del domingo, luego de una acción policial.
El mayor Aurelio Tuñón, de la zona de Policía de Bocas del Toro, informó que unidades policiales se desplazaron el fin de semana hacia la comunidad de Bisira, en la zona comarcal, y dialogaron varias horas para que los liberaran, pero los indígenas se resistían.
Luego se inició un operativo de inteligencia: los indígenas se durmieron y los policías sacaron a la Subdirectora de Educación y a tres docentes más en la madrugada del domingo, sanos y salvos.
La población de Bisira-llena de ira por esa situación-informó que retendrán este fin de semana a los demás docentes, que por lo general viajan los fines de semana hacia sus hogares.
En Bisira esperan que las autoridades educativas, como el ministro de Educación, Salvador Rodríguez, se presente a la comunidad para que le resuelva los problemas de nombramientos de docentes, los cuales les hacen falta.
Para llegar a la comunidad de Bisira, los docentes tienen que abordar un bote con motor fuera de borda, desde el puerto de Chiriquí Grande, y se cruza la Laguna de Chiriquí Grande. Luego de tres horas se llega a esta comunidad por el río Cricamola, el cual es muy peligroso para navegar por la gran cantidad de árboles que se atraviesan en las corrientes del río, lo que demuestra una odisea para llegar a esta comunidad indígena.
NECESIDAD: NO HAY MAESTROS
En esa comunidad indígena no hay maestros, y la población quiere recibir educación. Para llegar al lugar se necesita atravesar aguas del mar y de ríos, corriendo riesgos, y los pocos docentes allí nombrados, cumplen a duras penas su trabajo.