Suiza y Honduras dijeron ayer adiós al Mundial de Sudáfrica con un empate sin goles en un partido en el que ambas selecciones fabricaron oportunidades de anotar, pero no las pudieron concretar.
Honduras, al menos, mostró ayer una mejor cara que en sus dos derrotas ante Chile y España, y su seleccionador, Reinaldo Rueda, tomó nota del aviso de su colega en el banquillo suizo, el alemán Ottmar Hitzfeld, de que buscaría aprovechar los "agujeros" de la defensa hondureña, y se los tapó.
Honduras, por primera vez en este Mundial, salió con la iniciativa, a proponer el partido, con una defensa más segura y ordenada que en sus encuentros anteriores, y mostró que quería salvar la cara en el torneo.
Con líneas más adelantadas, y también por primera vez con dos atacantes de salida, David Suazo y Jerry Palacios, los hondureños lucieron mejor en los primeros minutos del partido.
Pero los suizos se tomaron las cosas con calma y no permitieron que Honduras se convirtiera en una amenaza y equilibraron las acciones.
Y, producto de esa mejoría, fueron los suizos los que estuvieron más cerca del gol, pero Derdiyok y NKufo enviaron al menos cuatro disparos desviados de la portería hondureña.
Rueda prescindió del capitán Amado Guevara en el centro del campo y de sus dos laterales habituales, Sergio Mendoza por la derecha y Emilio Izaguirre por la izquierda, y sustituyó al primero con Mauricio Sabillón, que dio más velocidad a la salida por su banda.
Maynor Figueroa pasó del centro a la izquierda, y Víctor Bernárdez hizo pareja con Osman Chávez, con Hendry Thomas adelante de ellos, y Wilson bbbPalacios más adelantado.
Suazo estuvo a punto de anotar, recién iniciado el segundo tiempo, pero su cabezazo, solo ante Benaglio, se fue desviado, tras un centro de Edgar Álvarez, que burló a su marcador por la derecha.
Los suizos respondieron de inmediato con un tiro libre de Hakan Yakin que Noel Valladares controló bien.
El partido mejoró su ritmo, los equipos parecieron recordar su obligación de ganar y apretaron el acelerador.
Benaglio salvó a Suiza al desviar en gran forma un disparo de Álvarez, habilitado por Suazo en una rápida jugada hondureña, y luego el recién ingresado delantero suizo Alexander Frei asustó a Valladares con un tiro desviado.