"Por mis hijos hago lo que sea". Así lo afirmó una joven madre al reunirse con sus dos hijos en la otra orilla de la Quebrada La Olla, en La Chorrera, la cual cruzó a nado en una de sus partes más estrechas.
María había estado como tantas otras personas esperando que el nivel del agua bajara para cruzar, aunque ya habían transcurrido cinco horas y sus dos hijos, quienes habían salido de la escuela, aún estaban del otro lado de la quebrada.
Aunque pocos notaron que estaba empapada y que había cruzado nadando la quebrada, "María" abrazaba a sus dos hijos y esperaba poder abordar una de las "chivas", que después de bajar el cauce de la quebrada, había cruzado para reiniciar el transporte de pasajeros.
Los pobladores de 60 comunidades de Capira y La Chorrera deberán vivir estas vicisitudes, al menos por los 45 ó 60 días, tiempo que ha dado la empresa que construye los puentes para instalar los mismos, en la carretera Santa Rita- El Límite.