Amigos, familiares y vecinos se reunieron ayer en la Firts Isthmian Baptis Church para despedir a Graciela Barrown de Miller, quien recientemente fue asesinada a machetazos por un hijo desequilibrado.
Graciela era una mujer muy apreciada en la comunidad de Arco Iris, Colón, donde vivió por más de 18 años.
Los familiares de Graciela agradecieron a este medio todas las muestras de apoyo y dijeron que saben que su madre descansa en la paz del Señor.