La comunicación entre la dirigencia transportista y sus bases no es la mejor, y prueba de ello fue que a pesar de la suspensión del paro que habían programado para ayer, muchos de los propietarios de buses no sacaron sus unidades temprano y provocaron un caos en varias rutas del sector Este de la capital.
Filas largas de usuarios eran vistas a lo largo de la vía Tocumen y Juan Díaz, donde la poca afluencia de buses era notoria.
Dionel Broce, dirigente de la ruta de Pedregal, aseguró que las bases se enteraron a tiempo de que no habría paro, pero muchos usuarios desconocían tal medida y salieron más temprano de lo acostumbrado.
"Los que insistieron en que habría un paro son esos que no participan de las reuniones y carecen de representatividad en el sector transporte", resaltó Broce, quien reiteró que las medidas de presión están aguantadas hasta segunda orden.