La taberna de Bennigan’s se prendió desde temprano, cuando cientos de fanáticos asistieron a disfrutar, en la mañana de ayer, del encuentro que protagonizaran el equipo de Alemania frente a la selección de Suecia.
Mientras los aficionados de Alemania celebraban por la victoria de su equipo, los suecos igual lo hacían, alegando que en todo partido se gana y se pierde. Un par de cervezas se transformaron en copas de champagne, cuando sólo se escuchara "salud por la selección de Suecia, ¡salud!", un brindis a favor de su equipo, que lastimosamente tuviera que dar el último adiós a la copa del mundo.
Un dato curioso del cual pudimos percatarnos fue que a nuestra llegada, el lugar se encontrara transformado en una verdadera galería, y no precisamente de pinturas, fotografías o esculturas, sino de anuncios publicitarios. ¡Wao!, era algo sorprendente, pero aún más lo fue aquel televisor que en lugar de transmitir el encuentro se inclinó por la retransmisión de un partido de las Grandes Ligas, "¡insólito no!".
ARGENTINA - MEXICO
La marea "albiceleste" se adueñó del restaurante Bolas para presenciar el partido, en donde la selección argentina tuvo que sudar la gota gorda para sacar un triunfo de 2-1. Durante los primeros minutos del partido los rostros de los fanáticos demostraban preocupación porque México no fue un rival fácil.
Samsung se unió a esta fiesta celeste al patrocinar suéteres y globos a los fanáticos y llevar a la batucada "Gremio Recreativo Escuela de Samba Académica do Samba", que puso a bailar a los fanáticos con su pegajoso ritmo, al pasearse por todo el restaurante haciendo "trencito" con sus bailarines para que los presentes se animaran.