En pleno centro de la ciudad capital hay niños y niñas que no tienen qué comer. Es una realidad cruda que no se puede ocultar.
Familias enteras enfrentan una estrecha situación económica que provoca que muchas veces no puedan llevarse un bocado a la boca.
En Pueblo Nuevo se vive esta verdad. Un reciente censo socioeconómico arrojó que familias concentradas en las calles 15, 8 y el sector de La Loma habitan en casas condenadas y lo peor la falta de un empleo fijo los obliga a "camaronear" para poder comprar lo más apremiante, los alimentos.
Sin embargo, y a pesar de la penosa situación siempre hay una luz de esperanza en el camino.
Y como "caído del cielo" existen desde hace tres meses un comedor infantil en Pueblo Nuevo, donde diariamente ofrecen un almuerzo a 112 niños y niñas.
Sonia Scigliani H., administradora del comedor infantil "María Auxiliadora", explicó más que un comedor, este lugar se ha convertido en una casa familiar para los pequeños. Detalló que además del variado y balanceado menú que consumen los estudiantes, son instruidos en el buen comportamiento en la mesa, hábitos higiénicos y sobre todo dar gracias a Dios por alimentos.
Scigliani, una educadora jubilada y una mujer solidaria con el prójimo, aseguró que en este comedor no se le niega comida a nadie.
Acotó que si un anciano o una mujer embarazada con hambre toca las puertas del comedor se les abrirá porque también hay un plato de comida para ellos.
Dijo que el comedor se sustenta gracias al apoyo del Ministerio de Desarrollo Social y de la Junta Comunal de Pueblo Nuevo, quienes dan los donativos en alimentos, pago al personal y enseres necesarios para el funcionamiento adecuado.
Puntualizó que lo más importante es continuar ayudando a los niños y ampliar el número de beneficiados.