El reciente intento de PYCSA de aumentar el peaje por el uso del Corredor Norte revivió la intención del gobierno de revisar las relaciones con esa compañía. Aunque el incremento en las tarifas fue dejado sin efecto temporalmente, no se puede olvidar que la empresa mexicana no ha cumplido con el contrato que firmó con el Estado, como es la terminación de la autopista Panamá-Colón.
PYCSA se ganó hace 11 años la concesión para construir la autopista Panamá-Colón, pero hasta ahora sólo hay excusas e incumplimientos.
Los gobiernos han mantenido una actitud complaciente con PYCSA. Se le han extendido un sinnúmero de addendas, una de las cuales les daba plazo hasta el 2005 para completar la vía Panamá-Colón.
Los Usuarios de la Zona Libre han iniciado la recolecta de firmas para exigir al gobierno que emplace a PYCSA para completar la construcción de la autopista.
Completar esa autopista es vital para la economía del país, ya que en apenas 30 minutos se pueden trasladar turistas y mercancías del Pacífico al Atlántico.
El gobierno debe exigir una definición por parte de PYCSA. Si la empresa no está en capacidad de ejecutar el proyecto, debe dejar al país para que gestione por otros medios dicha construcción.
La nación ha sido en exceso complaciente con la compañía mexicana e incluso se le aprobó un préstamo de B/.57 millones para una extensión del Corredor Norte, que para variar, todavía no ha completado.
Ya la vieja carretera Transístmica por la que diariamente transitan miles de usuarios desde Colón hacia Panamá y viceversa, se hace más y más intransitable. Las autoridades tienen que sentarse a analizar este problema que se agudiza con el pasar de las horas, a fin de encontrarle una solución permanente.