Japón reconoció que ha puesto en alerta a parte de su flota y fuerza aérea con el propósito de vigilar los preparativos de Corea del Norte para lanzar un misil de largo alcance, capaz de impactar incluso en territorio de Estados Unidos.
En un comité parlamentario de seguridad, el director general de la Agencia de Defensa de Japón, Fukushiro Nukaga, confirmó que Tokio ha desplegado varios buques de guerra y aviones de patrulla a fin de observar los posibles movimientos de Corea del Norte en esta crisis.
Según la prensa nipona, Nukaga podría referirse a buques con sistema de captación Aegis, cuyo núcleo es un radar AN/SPY-1 capaz de monitorizar hasta cien blancos simultáneos y detectar misiles balísticos en cuanto son disparados.
Estos dispositivos de rastreo Aegis forman parte del sistema de defensa antiaérea que Japón desarrolla con Estados Unidos, dentro del escudo antimisiles de este país para el Pacífico noroccidental.
Esta semana, EE.UU. advirtió de que podría poner en marcha ese escudo defensivo, que incluye la posibilidad de derribar misiles considerados enemigos, si se siente amenazado por la prueba del proyectil balístico norcoreano.
Además de esa vigilancia marítima y aérea, la Agencia Nacional de Policía de Japón anunció que se está preparando para "el peor de los escenarios", en caso de que Corea del Norte lleve a cabo ese lanzamiento del misil.
El temor citado en una rueda de prensa por el comisario general de policía, Iwao Uruma, "es que la cabeza del misil o fragmentos del mismo puedan caer en territorio japonés por error".