Las erupciones que tuvo el Volcán Barú hace muchísimos años , que apunta según los registros históricos, mucho antes de Cristo, dejaron suficientes piedras en Tierras Altas que ahora son utilizadas como cercas.
Un número no determinado de rocas perfectamente cortadas, posiblemente por el calor de este monstruo natural, quedaron regadas por Potrerillos, Boquete, Volcán y en menor escala en Cerro Punta.
Los habitantes de estas regiones aprendieron a cultivar la tierra, cuando se vieron en la necesidad de utilizar hasta el espacio más pequeño de su propiedad y decidieron hacer una cerca de piedra.
Hoy día, las cercas de piedra perfectamente acomodadas es uno de los atractivos de las tierras altas, tanto en el distrito de Bugaba, como Dolega y Boquete.
Los dueños de las fincas o residencias recogen las piedras, dentro de sus lotes y contratan a personas que se dedica a hacer este trabajo, acomodan las piedras de tal forma, que no se caigan ni siquiera con sismos que sacuden a Chiriquí y que a su vez, son útiles para retener animales en el caso de los gananderos.
Esta es una de las actividades que se viene desarrollando en distintas comunidades de Tierras Altas, para limpiar los lotes de las piedras y buscar una útil forma de seguirlas conservando.
Los habitantes de estas regiones sostienen que estas piedras que parecieran quemadas o que pasaron por un calor muy intenso, son del Volcán Barú. Precisamente se localizan en los lugares que están próximos a este gigante dormido , punto más alto de Panamá.
Esto es parte atractiva, para el turismo que se desarrolla en Chiriquí, donde muchas personas acuden a observar estas cercas .