domingo 17 de junio de 2007

 

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"Prostitutas" en dúo pack

José Edwin Sánchez M. | Crítica en Línea

El considerado negocio más viejo del mundo como es la prostitución, ha sobrevido por siglos. Cada cierto tiempo surgen toda clases de ofertas en el negocio del sexo por billete.

El negocio caracterizado por la conexión individual, ahora al mejor estilo del mundo globalizado, las prostitutas prestan sus servicios privados en oferta de dos x uno (dúo pack).

Patricia, una atractiva chica de 23 años y con 5 años de experiencia en el negocio de la prostitución, considera que esta modalidad le asegura a ella y su compañera de trabajo (Ana de 18), entradas diarias de aproximadamente 140 dólares en cuatro horas de servicio.

Ellas se ofrecen directamente al cliente y siempre la que habla es Patricia, quien tiene más experiencia en el ramo. Como dúo, ellas tienen cerca de un año de trabajar.

Su punto de acción es la vía Tocumen. En una de las tantas paradas que conducen al aeropuerto, ambas se paran de manera sensual y al toque de un pito de carro, sonríen pícaramente.

A primera vista, usted cree que las chicas que están en la parada son usuarias del transporte colectivo, pero cuando las aborda se entera de inmediato de sus pretensiones.

"¿Quieres diversión? Nosotros te la ofrecemos, pero vamos las dos, no una sola". Así tira su gancho, Patricia a todo aquel que les llega con intención de llegar a algo con una de ellas.

Lo demás depende del que las aborda. Ellas dan su tarifa de inmediato, y según Patricia, no hacen ningún tipo de descuentos.

"No bajamos nuestro costo por 60 minutos de diversión. Son 35 dólares cada hora y el cliente se hace responsable de conseguir el lugar dónde se dará la hora del desenfreno sexual", señala la prostituta.

Esto quiere decir que la hora de ponchera y sexo desenfrenado, en la que el cliente pone las cláusulas de la diversión, le puede salir por unos 45 dólares (10 como mínimo en la casa de ocasión).

Para Ana (18 años), este es un trabajo que no le exige mucho, pero su conciencia le remuerde cada noche al acostarse. El sacrificio de estar en la cama con un hombre que no conoce, y tener en ocasiones sexo de manera lésbica con su "amiga" ante los ojos de otra persona, aún no lo supera.

Pero la satisfacción de volver a cada con 70 dólares todos los días antes de las 5: 00 de la tarde pueden más que lo que le dicta su conciencia y sigue en el negocio.

NUEVA MODALIDAD
Lo que hacen ambas chicas, al parecer no es nuevo. El trabajo de dos chicas juntas por cliente por uno tiene varias rutas de acción. Pero esto no lo practican las prostitutas de salón, sino las de la calle.

Las trotacalles son las que se paran en las esquinas al acecho de hombres o mujeres que buscan diversión. Así como ellas pescan en la vía Tocumen, otras lo hacen la avenida Cuba, no solo en horas de la noche, ya que muchas entran a laborar desde las 11: 00 de la mañana y en la Fernández de Córdoba (Vista Hermosa) en horario nocturno.

Ellas también ofrecen sus servicios de dos por uno y como dato curioso, al mismo precio que sus colegas (35 dólares la hora).

Prostitución clandestina

A pesar de no contar con los permisos en regla ni de los registros médicos que se exigen para ejercer la prostitución, Ana y Patricia no han confrontado problemas con las unidades de la Policía Nacional, incluso, confesaron que han tenido clientes que pertenecen a esta institución, los cuales las han abordado cuando se encuentran de civiles.

Para despistar cualquier situación de peligro, en caso de que llegue un patrulla cada una toma un bus distinto y se van del lugar por separado, para luego comunicarse entre ellas y encontrarse en otro lugar.

PELIGROS DE LA PROFESION
Como todo trabajo, estas jóvenes se han visto en peligro, pero no por la Policía Nacional sino por clientes, quienes las han amenazado de muerte para no pagarle por el servicio.

Ahora, ellas le exigen a su cliente que les pague antes de abordar el carro y que les detalle lo que quiere hacer con ellas. Como dato curioso, piden a sus "amigos de ocasión" que nada de alcohol ni drogas al momento de la relación sexual.

"Esto los altera y quieren venir con cosas agresiones y tratarte como una cualquiera. Somos prostitutas, pero no unas perras", reitera Ana.

Lo cierto es que muchas prostitutas han dejado de actuar en solitario para ofrecen sus servicios a precios módicos, y sobre todo con la oferta del "2 x1".

 

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