Por las manos de Rubén Tornil, un peculiar lustrabotas, han pasado personalidades como el alcalde Juan Carlos Navarro, legisladores, comerciantes e incontables políticos que transitan por el Parque Santa Ana.
“En noviembre del 2005 también pasó por aquí el presidente Martín Torrijos y cumplí con mi trabajo como hago con todos los ciudadanos”, expresó.
A lo largo de 28 años, los ojos de este hombre han visto historia patria, desde protestas, marchas, hasta la invasión estadounidense que derrocó al general Noriega en 1989.
“Mi jornada empieza todos los días a la 6: 30 de la mañana, cuando la ciudad apenas despierta y la gente se encaminarse a sus actividades diarias”, dijo.
DESDE 1979
La seriedad y el buen servicio, que ofrece a sus numerosos clientes en el mantenimiento de los calzados, le ha abierto las puertas y la confianza de los más exigentes.
“Este es un trabajo honrado que me permite ganar el sustento de mi familia, integrada por mi esposa y tres niños, desde 1979 cuando me inicie en este empleo”, sostuvo.
Tornil aún recuerda la visita que hizo al Parque Santa Ana el conocido narrador de noticias de la cadena Univisión Enrique Gratas, quien se dio tiempo para sentarse en la butaca de trabajo de este peculiar buhonero.
“Los servicios que ofrecemos varía de precios de acuerdo a los pedidos de la gente. Si es una limpieza simple 75 centavos, la teñida B/. 3.50 y Black & White B/. 2.50”, indicó.
Según refirió el lustrabotas de Santa Ana, este histórico parque albergó en sus mejores momentos hasta un promedio de 19 personas dedicadas a estos menesteres y ahora sólo quedan siete que pelean para conseguir el sustento diario”, puntualizó.