El recuerdo de las Ligas ganadas en el último suspiro en Tenerife (en dos ocasiones) y en La Coruña, en otra, presidirá el encuentro que hoy el Barcelona tiene que afrontar en Tarragona, donde necesita mejorar el resultado que el Real Madrid haga ante el Mallorca para llevarse su decimonoveno título liguero.
Todo ello con un tercer invitado, el Sevilla, que está a dos puntos de Madrid y Barcelona, y que mantiene opciones cuando se apagan los ecos de la temporada liguera. Al Barcelona no le queda otra que ganar su partido y esperar que el Mallorca le agüe la fiesta al Madrid.