Junio se ha convertido en el mes de la gloria de Roberto "Mano de Piedra" Durán por varias razones. Una de ellas es haber nacido un 16 de junio de 1951. Otra de las razones es haberse ganado al mimado de Estados Unidos, Sugar Ray Leonard un 20 de junio de 1980, pero la más importante de todas es convertirse en un inmortal al entrar al Salón de la Fama en Canastota, Nuev York.
La más grande gloria del deporte panameño nos regala otro premio más: Beber la copa que hace a los hombres inmortales en este duro deporte del boxeo en el que muchos han perdido la vida.
Nuestro compatriota nunca dejó de ser un guerrero, pues, si no fuera por ese accidente en Argentina, el Cholo tal vez aún estaría tirando guante, como lo ha hecho durante toda su vida para sostener a su familia.
El chorrillero, quien para muchos se convirtió a partir de ayer en la tercera estrella de la bandera nacional, dejó un impresionante récord durante sus más de treinta años de carrera pugilística con un total de 116 combates, 103 victorias, 16 derrotas, 70 ganadas por la vía del nócaut y cero empates.
Con esta etapa exitosa, el Cholo demuestra que los hijos que nacen en cunas de madera también pueden alcanzar el éxito, si se lo proponen como meta.
Cholo, tu impresionante carrera nos llena de orgullo a todos los panameños y latinoamericanos que vibramos con cada uno de tus pegadas, pero sobre todo porque has dejado en alto a Panamá al estar, según conocedores del boxeo, entre los diez mejores boxeadores de todos los tiempos. Por delante de tí se encuentran nombres como Joe Louis, Muhamad Ali, Sugar Ray Robinson y Rocky Marciano, todos estadounidenses. Esta es probable la mayor evidencia de tu inmortalidad y de tu gloria.