Cuando Hugo Chávez llegó al poder con un amplio respaldo popular y superó el golpe de Estado que lo alejó por pocos días del poder, el mundo respiro con alivio porque se respetó la institucionalidad democrática. Lo mismo no ocurrió con el derrocamiento de Abdalá Bucaram en Ecuador, destituido por supuestamente estar incapacitado para gobernar.
La cancelación de la licencia de operación de la emblemática Radio Caracas Televisión (RCTV) abrió un debate internacional. ¿Se respeta la libertad de expresión en Venezuela?. ¿Lleva Chávez el país vecino hacia una dictadura?.
Los pasos que da el gobierno de Chávez apuntan hacia un deterioro de las libertades civiles, a las cuales tienen derecho todos los ciudadanos venezolanos, sin importar su signo político o su adhesión o rechazo al a la autodenominada "Revolución Bolivariana".
Frederick Douglass advirtió en 1860 en Boston, Estados Unidos que "la libertad carece de sentido cuando deja de existir el derecho de pronunciar pensamientos y opiniones propias" y desde entonces no se equivocó.
¿Cómo podrían los panameños confirmar que hubo un fraude electoral en 1984, o certificar que la muerte de Hugo Spadafora Franco fue un crimen de Estado o seguirle la pista de manera minuciosa a los crímenes políticos de los últimos 40 años, si no fuera por los periodistas y los medios de comunicación social?.
Un país sin una prensa crítica, mordaz e inclusive atrevida deja las puertas abiertas para que gobernantes y tiranos manejen el poder como si fuera de su propiedad. La prensa es un contrapeso necesario.
Sin una prensa libre ¿ conoceríamos los abusos en las cárceles iraquíes post-Saddam Hussein, los crímenes del desaparecido dictador iraquí, los asesinatos colectivos en la exYugoslavia, el escándalo de la parapolítica en Colombia o el escándalo de Watergate en Estados Unidos?.
Ni Richard Nixon o Alvaro Uribe, cada uno en su contexto pensaron o fueron tentados a cerrar un medio de comunicación porque descubrió un escándalo o un caso de corrupción. En eso está el valor del respeto a la libertad de prensa y expresión.
Lo que está en juego en Venezuela son los derechos a la libertad de expresión opinión, al intercambio de ideas, al acceso a las fuentes y la información sobre los actos de los funcionarios.