Cuando el enemigo es grande y malo logra unir a los contrarios. Esto es un principio de Ciencia Política muy conocido. Eso fue lo que sucedió hace veinte años, cuando se formó en Panamá la Cruzada Civilista. Fue un movimiento de empresarios, políticos de diversos colores, jóvenes estudiantes y uno que otro obrero.
Desde el punto de vista sociológico, se trató de una organización de clase media y alta.
Existen otras personas que saben más que yo detalles de la formación de este frente contra la dictadura militar.
Una vez me dijeron que elementos extranjeros influyeron en la idea. Ellos tenían experiencias de otros países que destruyeron dictaduras, como Filipinas.
Pero hay que señalar que desde los mismos inicios de la cruel dictadura militar panameña, existieron panameños valientes que le dijeron NO a sus desmanes.
Recuerdo las luchas de los abogados y otros profesionales honestos.
Respecto a los periodistas, se lucieron unos cuantos, quienes aprovechamos cualquier oportunidad para transmitir ideas contrarias al "proceso revolucionario".
La represión fue brutal. Más de cien panameños desaparecieron y centenares sufrieron exilio, torturas y presiones.
Por decreto enviaban a la cárcel por meses a un ciudadano por circular una hoja volante pidiendo Democracia... Ellos son los héroes anónimos que nunca han recibido un homenaje por su sacrificio.
Cuando volvió la Democracia a Panamá por la invasión norteamericana, desapareció el ogro... y los cruzadistas despertaron a su realidad.
Cada uno fue buscando su sitio anterior en la sociedad. La politiquería no se destruyó con la dictadura.
Se repartieron los ministerios y prebendas. Recuerdo que me ofrecí para trabajar "por la Democracia".
Sin asco me dijeron que no podían darme un puesto... Porque yo no pertenecía a ningún partido político.
"Pero sí servía cuando arriesgada mi vida en las calles", le grité al mensajero. Sentí lástima. Eso significaba el fallecimiento del hermoso proyecto de Cruzada Civilista.
Los años han demostrado que en tres elecciones "en Democracia", dos las ganó el PRD, partido que apoyó a los militares dictatoriales.
Y el PRD maneja el país como le da la gana, incluso premiando a personajes de la odiosa dictadura...