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Ser un buen jugador de toros comprende poseer gran agilidad.  |
Las fiestas de toros en Azuero, nadie duda que son herencia española. Estas pasaron los mares, llegaron y cuajaron en varias regiones de América Latina. En el Nuevo Mundo tuvo su mayor arraigo en México, pero también en Colombia, Perú y Venezuela. En todos estos países la tradición de los toros es muy fuerte... existen toros bravos, toreros muy valientes, miles de aficionados y entendidos en materia taurina. Algunos de estos fanáticos como los más fanáticos de algún equipo de fútbol.
En la capital de la República, también existió la fiesta de toros, con toreros profesionales y toro de lidia. Esa actividad hace muchos años desapareció.
La fiesta de toros en Azuero, no es con toreros profesionales, menos con toros de lidia, como en los países que hemos mencionado.
La fiesta de toros en Azuero es una fiesta bufa, toreros improvisados, buscando notoriedad en el público, o por galantearía, valentía a una enamorada. Los toros que se juegan siempre son novillos que se encuentran en ceba para llevarlos al matadero.
En esta región gusta tanto la fiesta de toros que cada vez que se celebre una, hay más y más gente trepadas en la barrera... muchas damas vestidas como para una boda vienen a elogiar la bravura o a aplaudir al quimérico torero.
Los lugares donde se celebran las mejores fiestas de toros en la provincia de Los Santos son: Las Tablas, para Santa Librada; en Santo Domingo de Las Tablas, en Pedasí, Tonosí y Llano de Piedra de Macaracas, para las fiestas de Santa Rosa de Lima.
En la provincia de Herrera las mejores fiestas taurinas son: en la ciudad de Chitré para las patronales del “San Juan de El Pueblo” para el San Miguel de Monagrillo, se juega de día y de noche, en las fiestas de Navidad en La Arena de Chitré. En este lugar el público aparta sus respectivos puestos en la barrera, atando toallas o cualquier trapo en la barrera como señal de que ese puesto tiene dueño(a).
La mejor plaza de toros en todo el país, donde está afincada la verdadera herencia hispana, es la plaza colonial de Parita. Allí se celebran las fiestas patronales de Santo Domingo de Guzmán. En esta colonial plaza, única en la República de Panamá se pueden apreciar las corridas de toro desde los portales, sin peligro alguno.
Estas fiestas de toros en Azuero no son como la fiesta brava, donde se danza con la muerte. Esta es una fiesta bufa, chabacana, pueblerina, con toreros improvisados. La mayoría con media o una caja de cervezas en el estómago. Siempre los que hacen de toreros o de payasos, son personajes de la clase baja, pobres. Jamás se verán individuos de la clase media hacia arriba, metidos en una barrera haciendo de toreros.
Aunque las fiestas de toros en Azuero son bufas... ¡no son un juego!. Veamos: El toro sale del camión disparado hacia el centro de la barrera. A su alrededor grandes cantidades de mozalbetes moviéndose y gritando con más ruido del que el toro haya oído jamás.
El toro queda petrificado... espera con los cuernos en alto, agita las orejas, levanta el rabo y embiste, lanzando por el aire salpicones de tierra. Los jóvenes dentro de la barrera lo perturban alrededor... ellos saben más que nadie que al menor descuido pueden recibir una cornada mortal. La embestida de un toro puede traspasar piel y músculos y es precisamente lo que busca el toro, undir sus cuernos en el cuerpo de sus enemigos que danzan y se burlan de él a izquierda y derecha o viceversa.
Por eso enfrentarlo no es un juego de niños. Se necesita un arrojo suicida. Un arrojo de torero... por eso el dicho de los más cuerdos...”a mí déjenme ver los toros desde la barrera, compa”. |