PUESTA EN ESCENA
Jornada Radial de Calidad
Aurelio Paredes
En los famosos años
cuarenta y cincuenta, era muy común escuchar a la gente: "no
sabe hacer nada por eso se mete a policía"; síntoma clarificado
y sopesado de "inútil". Pocos años después
cambio de tono y se decía: "no sabe hacer nada y se metió
a locutor". Nada más alejado de la verdad. El locutor es un
profesional serio, comprometido, muchas veces estimado otras vilipendiado;
por lo menos es así en los tratados de ética y en la programación
docente de la carrera de un locutor.
Mis inicios en la profesión Teatro, comenzaron en la radio y
precisamente en los años de oro de la Radiodifusión panameña
cuando emisoras como RPC, Radio Panamericana, HONZ, Radio Miramar, La Voz
del Pueblo cotizaban a los locutores según sus capacidades, talento
y creatividad. Eran verdaderos trabajadores del micrófono. Aquel
que quería ingresar en la exclusiva nómina de cualquiera de
estas estaciones de radio, tenía que tener una experiencia y calidad
a prueba. No podía ser un "pintado en la pared". Pléyade
de locutores de aquella época fueron: Tomy Cupas, Arquímedes
Fernández, Jorge Carrasco, Víctor Martínez Blanco,
José Teófilo Tuñón, Sixto Luna, Leopoldo Fuentes
del Cid, Lorenzo Sánchez Galán, Lucho Carrizo, Edgar del Este,
Ramón Levy; gente que hicieron y siguen haciendo historia. A ellos,
nuestra profunda admiración y respeto.
La generación actual y aquella que empezó a trabajar
en los "fierros", han "fabricado" una escuela, para
bien o para mal con actitudes muy personalísimas, quizá adaptándose
a la época o la moda. Jerga muy particular, querellas por falta de
cultura o de estudio, buenas voces unos, otros con mal uso de la misma,
pero con sueldos miserables. Escudriñando sobre el tema y haciendo
una "biopsia", solicitamos al Director de Medios del Ministerio
de Educación, tratar de conversar y cambiar impresiones con los nuevos
locutores del medio para poder hacer un diagnóstico real de lo que
sucede en la Radio Panameña.
Por fortuna, Ministerio, Asociación Panameña de Radiodifusión
y la Cámara Nacional de Radio se unieron para crear el Seminario
de Actualización para Locutores. El mismo se llevó a cabo
durante los días 25, 26 y 27 de mayo en un Hotel de la localidad
y con los expositores: Huberto Llamas quien se ocuparía de Nociones
y Consejos para educación y conservación de la voz, el Doctor
Rafael Candanedo (uso y manejo del lenguaje), el Doctor Alfredo Arango (influencia
en los medios de comunicación), Modesto Tuñón (Etica
del locutor), Aurelio Paredes (uso adecuado de la voz e hitos de la radio).
Más de cincuenta locutores nacionales se capacitaron en esta
sesión docente y lograron comprender sobre el mejoramiento de su
capacidad profesional y el conocimiento de los deberes y derechos de los
locutores.
Durante los últimos años el país ha experimentado
cambios positivos en cuanto a su infraestructura de comunicación
con más de cien emisoras de radio, cinco estaciones de televisión,
seis diarios y una variedad de medios alternos que surgen como otras posibilidades
de información y de entretenimiento para todo público. Con
esta panorámica, los medios masivos de comunicación son eficientes
mecanismos de vinculación social y de desarrollo donde el Estado
interviene para garantizar que sean canales que difundan los mejores beneficios
para la colectividad.
Sin embargo, en el caso de la radio y la televisión, además
de avance tecnológico del medio, también el recurso humano
tiene que estar mejor preparado, técnica y culturalmente, para expresar
o dar a conocer la noticia, la entrevista, el diálogo o dar a conocer
la noticia, presentar un programa, leer comerciales o tener ese contacto
directo y permanente con el público y tal como dijo el entrañable
amigo Ñito Adames: el locutor entra con permiso o sin el, intimida,
asusta, explica, comprende, enseña o simplemente conversa con el
escucha y está tan cerca de lo que llamó ESOPO en su fábulas,
la lengua. Ella sirve para decir: amor, padre, hijo, religión, mar,
cielo, espíritu, pero también sirve para decir odio, guerra,
maldad, envidia, asesino, tóxico. Rogamos que lo que se expuso sea
para bien de todos.

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| La generación actual y aquella que empezó a trabajar en
los "fierros", han "fabricado" una escuela, para bien
o para mal con actitudes muy personalísimas, quizá adaptándose
a la época o la moda. Jerga muy particular, querellas por falta de
cultura o de estudio, buenas voces unos, otros con mal uso de la misma,
pero con sueldos miserables. |

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