CONSULTORIO MEDICO
La degeneración macular del ojo
Dr. D.H. Hiller
Estimado Dr. Hiller: Acaba
de serme diagnosticada una degeneración macular del ojo en su forma
seca. Mi médico dice que no puede hacerse nada en la actualidad.
¿Es eso cierto?
Un amigo me dijo que su hermana fue tratada con láser. ¿Hay
alguna esperanza de nuevos métodos de curación a medio plazo?
Estimado lector: Actualmente no se han experimentado nuevos tratamientos
para la degeneración macular del ojo en su forma seca. Hay, sin embargo,
una técnica llamada "coagulación mediante láser"
que puede utilizarse para detener el avance de la enfermedad bajo su forma
más grave, esto es, la degeneración macular del ojo en su
forma grave, esto, la degeneración macular el ojo en su forma húmeda.
Aunque suponga una ayuda muy pequeña es perfectamente idónea
para el estado en que se halla su enfermedad, muchos científicos
están investigando profusamente para encontrar nuevos métodos
de prevención y para detener y hacer reversible el daño ocasionado
por esta enfermedad que potencialmente puede representar una minusvalía.
Disponiendo de una cantidad considerable de información sobre
la degeneración macular del ojo (DMO), podemos dedicar este artículo
a repasar las causas por las cuales se produce esta enfermedad y la semana
que viene veremos cuál es el estado de las investigaciones en pos
de nuevos tratamientos. La degeneración macular del ojo es la causa
principal de pérdida severa de visión en los ancianos estadounidenses,
afectando casi a un 11% de las personas comprendidas entre los 65 y los
74 años, y a cerca del 30% de los que se hallan entre los 75 y los
85 años. En los Estados Unidos, la vista de más de un millón
y medio de personas está frecuentemente afectada por la DMO, y está
previsto que esa cifra se incremente más y más entre la población
de la tercera edad.
La DMO es un trastorno progresivo y degenerativo que daña el área
central de la retina, cuando la luz entra en el ojo, el cristalino envía
la imagen invertida a la retina y ésta la convierte en impulsos nerviosos.
La zona central, llamada mácula, es responsable por ejemplo de la
visión central -esto es, la no-periférica. De los dos tipos
de DMO, en forma seca, o atrófica, es la más común
aunque es la variedad menos grave. La DMO es su forma húmeda, o exhudada,
afecta sólo del 10 al 15% de los enfermos de DMO aunque causa el
90% de los casos de ceguera en quien la padece. De un 10 a un 20% de casos
de DMO en su forma seca evolucionan hacia un DMO en su forma húmeda.
En la DMO en su forma seca, hay una destrucción gradual y un
agrietamiento de la mácula. El síntoma más común
de la DMO en su forma seca es un ligero emborramiento de la visión
central. Lo que afecta cada vez más a la luz necesaria para realizar
actividades tales como leer o coser. Cuando la molestia es mínima,
el impacto global sobre la vista quizá sea leve e incluso puede pasar
desapercibido, particularmente cuando se limite a un solo ojo. Al aumentar
el número de células de la retina que dejan de funcionar,
los enfermos quizá sean conscientes de una nube borrosa aumentará
de tamaño, o tal vez permanezca estable. Esta pérdida de visión
tiende a progresar lentamente durante algunos años, y sólo
en casos contados es la causa de graves disfunciones que impidan desarrollar
una actividad normal.
A diferencia de la DMO en su forma seca, la DMO en su forma húmeda
avanza rápidamente, causando inmediatas pérdidas de la visión
central. En la DMO en su forma húmeda, los nuevos vasos sanguíneos
(enuvascularizadores) se desarrollan tras la retina y crecen hacia las zonas
más periféricas de la mácula. Estos nuevos vasos son
delicados y pueden fácilmente filtrar sangre y líquidos bajo
la retina. Eso puede ser la causa de que la mácula se eleve de su
posición normal con el resultado que las líneas rectas aparezcan
onduladas, una percepción que a menudo es el primer síntoma
de una DMO en su forma húmeda. Irremediablemente, la DMO en su forma
húmeda casi siempre conlleva una pérdida de la visión
central en dos años. En algunos casos, esto puede ocurrir súbitamente.
El único tratamiento comúnmente aceptado para la DMO
húmeda es la coagulación sanguínea mediante láser,
pero sólo puede ser una ayuda para una minoría de enfermos
de DMO. La técnica paraliza los daños mediante el uso del
rayo láser que cierra herméticamente los vasos sanguíneos
infiltrados. Desafortunadamente, el tejido sano es también eliminado
durante el proceso, lo que puede causar la inactividad de las zonas de la
retina sometidas a tratamiento. Por esta razón, quizá la vista
empeore tras el tratamiento, aunque se ha detenido la progresión
de la enfermedad, dicha técnica hace posible que algunos enfermos
conserven más visión a largo plazo. Esta técnica es
más efectiva cuando los nuevos vasos sanguíneos son tratados
a tiempo, antes de que cubran grandes zonas o crezcan directamente bajo
la mácula central. Incluso tras una coagulación sanguínea
mediante láser que ha tenido éxito, sigue apreciándose
alteraciones de vascularización.
La DMO quizá afecte a sólo un ojo en principio, pero
a veces el otro ojo puede verse afectado más tarde. A los cinco años
del comienzo de la enfermedad, el 26% de los enfermos con DMO en su forma
húmeda en un ojo desarrollan la enfermedad en el otro.
Aunque el origen de la DMO sea desconocido, hay algunas medidas que
pueden alterar el desarrollo o la progresión. Algunas de ellas son
unas prácticas saludables en cualquier caso. Muchos estudios, por
ejemplo, han relacionado el tabaco con el desarrollo y/o el avance de dicha
degeneración. Desde que se asoció el tabaco a otros riesgos
para la salud, evitarlo puede ser un buen consejo para este particular.
Se cree que la exposición al sol -o a otras formas de luz- aumenta
el riesgo de DMO. Las pruebas son contradictorias, pero desde que se estableció
una relación entre los rayos solares y otras enfermedades, como cataratas
o cáncer de piel, puede resultar prudente evitar tomar el sol demasiado
tiempo o al menos usar gafas protectoras de rayos ultravioleta para protegerse
de la luz del sol directa.
Unos niveles de colesterol altos aumenta el riesgo de disfunciones coronarias
y quizá también aumente el riesgo de desarrollar una DMO en
su forma húmeda. Mantener los niveles de colesterol dentro de unas
pautas normales puede ayudar a prevenir tal enfermedad y muchas otras.
Es posible que tomar vitamina C y E, beta-carotene, y zinc ayuda a una
mejor protección contra la DMO, aunque no está del todo demostrado.
Una investigación del Instituto Nacional Oftalmológico de
los Estados Unidos con una duración prevista de tres años
podrá determinar cuáles son los aportes nutricionales que
protegen contra la DMO o la ralentizan.
La enfermedad de DMO debe ser objeto de un cuidadoso seguimiento por
parte de los médicos. Aparte de las visitas a su médico los
enfermos pueden usar Amsler Grid, el cual evalúa su percepción
y sus funciones visuales, y detecta los síntomas de neovascularización.
Usted puede comprobar su vista con el Amsler Grid si se dirige a la Macular
Degeneration Foundation's Web siete en http://www.eyesight.org/eyetest2.htm1.
si usted no tiene acceso a Internet pregunte a su médico por un ejemplar
del Amsler Grid El "Consultorio Médico" está producido
por la Fundación.

|



|
| Un amigo me dijo que su hermana fue tratada con láser. ¿Hay
alguna esperanza de nuevos métodos de curación a medio plazo? |

|