Harry Potter y el prisionero de Azkabán la tercera película en la serie basada en los libros de J.K. Rowling será lanzada este lunes en el Reino Unido.
La cinta llega a los cines bajo circunstancias muy diferentes a las de las dos anteriores entregas.
Es la primera película de Harry Potter que no tiene que competir con una de las de la trilogía del Señor de los Anillos. En su lugar, tendrá que enfrentarse a las secuelas de Shrek y Hombre Araña.
Quizá lo más destacable es que Chris Columbus ya no está ocupando la silla de director.
SUNTUOSO
Columbus, que dirigió las dos primeras películas, pasó a ser productor en esta ocasión y en su lugar llegó el mexicano Alfonso Cuarón, conocido por Y Tu Mamá También.
El resultado es un Harry más oscuro en sus tonos que las dos primeras cintas, pero que sigue fiel al espíritu de los libros, combinando momentos que dan miedo, con algunas de las más suntuosas escenas vistas en las 3 películas.
Para aquellos no familiarizados con la historia, Harry y sus amigos Ron y Hermione retornan a la escuela de Hogwarts para empezar su tercer año.
Pero esta vez, a Harry le espera un gran peligro en la forma del fugitivo Sirius Black, el hombre que, supuestamente, traicionó a sus padres y propició que fueran asesinados por Lord Voldemort.
La fuga de Black de la prisión de Azkabán y los rumores de que se dirige hacia Hogwarts, causan momentos de gran preocupación en todos los protagonistas.
Los nuevos actores ofrecen una muy buena interpretación, en especial Gary Oldman como Sirius Black y David Thewlis como el profesor Lupin, que enseña "Defensa contra la Magia Negra".