Los países de América Central, muy pobres y endeudados, lanzaron en la III cumbre eurolatinoamericana una voz de alerta sobre el grave impacto sociopolítico del alto precio del petróleo, un fenómeno que obligó a la región a reconocer la existencia de una crisis energética.
Los mandatarios centroamericanos expresaron ayer tal preocupación en un encuentro con los líderes de la Unión Europea (UE) en Guadalajara (oeste), donde también pidieron a México y Venezuela "ejecutar acciones encaminadas a la reducción de los precios de los productos derivados del crudo y flexibilización de las condiciones de financimiento del (petrolero) Pacto de San José".
"Hemos transmitido a la UE la preocupación de América Central sobre el impacto negativo de los altos precios del petróleo en las economías de la región", dijo una fuente panameña, presente en la cita, en la que también se abordó el tema del proceso de asociación comercial entre ambas regiones.
A esa reunión asistieron el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi; el comisario europeo de Relaciones Exteriores, Chris Patten; el primer ministro de Irlanda y presidente en ejercicio de la UE, Bertie Ahern, así como los presidentes de América Central o sus representantes.
Los líderes del istmo también señalaron en un documento conjunto emitido en Guadalajara que el alto precio del combustible "está afectando severamente a las economías nacionales y a la estrategia regional de lucha contra la pobreza, también reconocieron la existencia de una crisis energética en la región.